Canal único de entrada
La ciudadanía comunica incidencias o solicitudes desde un formulario, móvil o portal sencillo.
ARVELA desarrolla soluciones digitales para que ayuntamientos y administraciones públicas puedan recibir incidencias ciudadanas, seguir actuaciones, informar del estado de los trabajos, visualizar datos en mapas y mejorar la relación con la ciudadanía mediante procesos más claros, medibles y transparentes.
En cualquier municipio aparecen incidencias y necesidades diarias: una farola fundida, una acera deteriorada, un contenedor desbordado, una zona verde en mal estado, una señal dañada, una barrera de accesibilidad, un problema de limpieza o una actuación pendiente. La ciudadanía suele ser la primera en detectar estos problemas, pero no siempre dispone de un canal claro para comunicarlos ni de visibilidad sobre su evolución.
Para la administración, el reto tampoco es sencillo. Las comunicaciones llegan por teléfono, correo, redes sociales, formularios, conversaciones presenciales o mensajes informales. Esto dificulta clasificar, asignar, priorizar y medir. Si no existe un sistema ordenado, se pierde trazabilidad, se duplican avisos, se retrasan respuestas y resulta difícil explicar qué se ha hecho o qué está pendiente.
Una solución de ciudadanía y participación debe resolver esa desconexión. No se trata solo de recibir más mensajes, sino de convertirlos en un flujo de trabajo: entrada, clasificación, ubicación, asignación, seguimiento, comunicación y análisis.
Ciudadanía y Participación es una solución digital orientada a administraciones públicas, ayuntamientos, entidades locales y organizaciones que necesitan mejorar la interacción con sus usuarios o vecinos. La plataforma permite comunicar incidencias, registrar solicitudes, hacer seguimiento de actuaciones, informar del estado, generar datos de gestión y facilitar procesos de participación.
A diferencia de una web municipal informativa, esta solución está pensada para operar. Cada comunicación debe poder convertirse en un registro gestionable: con categoría, ubicación, fotografías, prioridad, estado, responsable, fechas, comentarios y trazabilidad.
Pasar de comunicaciones dispersas a una relación ciudadana ordenada, medible y transparente, donde cada incidencia tiene estado, responsable, trazabilidad e información útil para mejorar el servicio público.
La ciudadanía comunica incidencias o solicitudes desde un formulario, móvil o portal sencillo.
Los avisos se localizan en un punto, calle, barrio, zona o infraestructura para facilitar actuación.
Cada incidencia puede pasar por estados: recibida, en revisión, asignada, en curso, resuelta o descartada.
La ciudadanía puede conocer si su aviso se ha recibido, revisado o resuelto según el modelo definido.
La administración puede clasificar por urgencia, categoría, zona, recurrencia o impacto.
Indicadores de tiempos, volumen, zonas recurrentes, tipos de incidencia y evolución temporal.
El funcionamiento se diseña alrededor de un flujo simple. La ciudadanía comunica una incidencia o propuesta. El sistema recoge datos mínimos, permite añadir ubicación y evidencias, clasifica el aviso y lo envía al backoffice. Desde ahí, el equipo responsable puede revisar, asignar, cambiar estado, comentar, cerrar o escalar.
Lo importante es que el sistema se adapte a la forma de trabajar de la entidad. Algunos ayuntamientos querrán una gestión muy sencilla. Otros necesitarán áreas, roles, permisos, estados internos, comentarios privados, informes, mapas públicos o integración con sistemas existentes.
| Módulo | Función | Valor para la entidad |
|---|---|---|
| Portal ciudadano | Permite comunicar incidencias, adjuntar imágenes y consultar estado. | Reduce canales dispersos y mejora la experiencia del vecino. |
| Backoffice de gestión | Permite revisar, clasificar, asignar, comentar y cerrar incidencias. | Ordena el trabajo interno y mejora trazabilidad. |
| Mapa de incidencias | Muestra avisos, actuaciones y zonas recurrentes geolocalizadas. | Ayuda a priorizar y detectar patrones territoriales. |
| Cuadro de mando | Mide volumen, tiempos, categorías, estados, áreas y evolución. | Facilita gestión, informes y rendición de cuentas. |
| Avisos y notificaciones | Informa de cambios de estado o comunicaciones relevantes. | Mejora transparencia y reduce incertidumbre ciudadana. |
| Participación ciudadana | Recoge propuestas, consultas, votaciones, encuestas o comentarios. | Abre canales estructurados de escucha y colaboración. |
Es el caso más directo. La ciudadanía comunica problemas en la vía pública, limpieza, alumbrado, mobiliario urbano, zonas verdes, accesibilidad o residuos. La administración gestiona el aviso con estado, responsable y trazabilidad.
La plataforma puede mostrar actuaciones previstas, en curso o finalizadas. Esto ayuda a comunicar qué se está haciendo y a reducir la sensación de falta de información. El seguimiento puede ser público, interno o mixto.
Además de incidencias, una administración puede recoger propuestas, encuestas, prioridades ciudadanas o comentarios sobre proyectos concretos. Lo importante es estructurar la participación para que sea gestionable y medible.
Equipos de mantenimiento, limpieza, obras, parques o servicios técnicos pueden usar el backoffice para ordenar tareas, registrar evidencias, cerrar actuaciones y generar informes de actividad.
Las incidencias acumuladas permiten detectar zonas con problemas recurrentes, categorías más frecuentes, tiempos de respuesta y necesidades de inversión. La plataforma puede convertirse en una fuente de información para planificar, no solo para reaccionar.
Escuchar a la ciudadanía es solo el primer paso. El valor aparece cuando cada comunicación se convierte en un proceso que puede gestionarse, medirse y explicarse.
No toda la información interna debe ser pública. Una buena plataforma debe separar lo que ve la ciudadanía de lo que gestiona el equipo técnico. Puede haber estados públicos simplificados y estados internos más detallados. También puede haber comentarios privados, evidencias técnicas o decisiones administrativas que no se muestran hacia fuera.
Esta separación permite aumentar la transparencia sin comprometer la gestión interna. La ciudadanía necesita saber que su aviso ha sido recibido y qué evolución tiene. El equipo necesita herramientas más completas para organizar el trabajo.
Una plataforma de ciudadanía genera datos valiosos para mejorar servicios. No se trata solo de contar incidencias. El análisis permite entender dónde se concentran, cuánto tardan en resolverse, qué categorías crecen, qué áreas tienen más carga y qué actuaciones reducen problemas recurrentes.
Medición por categoría, zona, área responsable, prioridad o periodo.
Mapas de calor, agrupación de incidencias y detección de puntos críticos.
Volumen por estado, equipo, tipo de actuación o antigüedad de avisos.
Datos agregados para comunicar avances, prioridades y resultados.
La solución puede empezar con reglas simples y evolucionar hacia automatizaciones más avanzadas. Por ejemplo, clasificar avisos según palabras clave, detectar duplicados, sugerir área responsable, priorizar incidencias, generar resúmenes o detectar patrones recurrentes.
La IA puede aportar valor cuando existe volumen suficiente y una necesidad clara. No se debe usar para sustituir la responsabilidad pública, sino para apoyar clasificación, priorización, análisis y reducción de trabajo repetitivo.
Una primera versión no necesita cubrir todos los procesos municipales. Puede empezar con un canal sencillo de entrada y un backoffice operativo. Lo importante es que genere trazabilidad desde el primer día.
ARVELA puede desarrollar una solución adaptada al tamaño y necesidades de cada entidad. El enfoque combina software a medida, analítica de datos, automatización, mapas, experiencia de usuario y arquitectura preparada para crecer. La solución puede empezar pequeña y evolucionar hacia módulos de participación, dashboards avanzados, integración con sensores urbanos o herramientas internas.
Los datos ciudadanos pueden convertirse en KPIs, mapas, informes y planificación de servicios.
Ver solución →La plataforma puede adaptarse a procesos internos, roles, estados y necesidades de cada administración.
Ver solución →Puede evolucionar hacia smart city integrando sensores ambientales, movilidad, alumbrado o activos urbanos.
Ver solución →No necesariamente. Puede plantearse como una web responsive accesible desde móvil, evitando barreras de instalación.
Sí. Puede empezar con formulario, backoffice, estados y dashboard básico, e incorporar módulos más adelante.
Sí, si la entidad lo desea. También puede haber mapa solo interno o una versión pública con información limitada.
Sí. Puede empezar con reglas de proximidad y categoría, y evolucionar hacia clasificación más inteligente.
Sí. Puede incluir encuestas, propuestas, consultas ciudadanas, comentarios o votaciones según el alcance.
Sí. Puede generar informes por periodo, categoría, zona, estado, área responsable o evolución de indicadores.
Sí, si existen APIs, bases de datos, exportaciones o mecanismos técnicos viables.
Definir categorías de incidencias, flujo de estados, usuarios internos, nivel de visibilidad pública y datos que se quieren medir.
Cómo los datos de incidencias, sensores y mapas ayudan a mejorar servicios municipales.
Leer artículo →Indicadores útiles para medir respuesta, volumen, zonas y evolución de actuaciones.
Leer artículo →Cómo una solución pública puede evolucionar hacia una plataforma sectorial.
Ver capacidad →Cuéntanos el contexto, el objetivo y el punto en el que estás. Te ayudamos a definir un primer alcance realista y los siguientes pasos.